Boletín milagroso

¡Holaaa! Sigo viva, sigo aquí, aunque podría perfectamente no estarlo. Sigo aquí, ¡de milagro! Y no es que me haya enfermado, ni que me hayan hecho una cirugía de corazón abierto. Tampoco sufrí ningún accidente ni tuve que viajar a un país en guerra, ni ocurrió ningún desastre natural donde vivo. ¡Nada de eso! Simplemente (al igual que tú), estoy aquí de milagro ¡porque la vida es un milagro! Además, estamos en el mes de los milagros 😅✨

Mil perdones por la demora en esta entrega, aunque sé que en realidad a nadie le afecta ya que… nadie me reclamó (lol). Sé que todos vivimos recontra ocupados. De hecho (lo digo por experiencia propia), a veces resulta un alivio tener menos cosas para ver, leer, entender, procesar, ¿no? Así sea el contenido más relevante del mundo, con toda la oferta que tenemos, es comprensible que descartemos más de la mitad de las cosas que nos llegan. ¡Yo lo hago, por supuesto! Y por eso justamente quiero darte un GRACIAS ENORME por estar leyendo estas líneas hoy, y por haber tenido las ganas suficientes como para leer todas, o algunas, o al menos una de las entregas anteriores. ¡Ya pasó un año desde que arrancamos! Así que GRACIAS DE TODO CORAZÓN. Espero sinceramente que lo que leíste te haya resultado útil, o interesante, ¡o al menos entretenido!

Debo decirte, sin embargo, que estoy revisando la calidad y estructura de este boletín, y para ello voy a pedirte muy pero muy encarecidamente, porque sé que es un esfuerzo y que toma tiempo, que me comentes (si es que lo has estado leyendo) qué te ha parecido desde que empezaste a recibirlo, qué te resulta superfluo, qué sientes que le falta y dónde crees que podría mejorar. ¡Sin piedad, por favor! ¡Quiero toda la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad! Los comentarios educados y/o políticamente correctos rara vez llevan a alguien que escribe a un lugar más feliz con su escritura.

Desde ya, ¡gracias!

(Para hacerme llegar tu feedback/devolución, solo tienes que darle “Responder” a este mail y me llegará directamente a mi bandeja de entrada ❤️❤️❤️).

Ahora, pasando a otra cosa, esta vez no te voy a hablar de ninguna magia china, porque voy a reservar todo eso para el boletín de enero, que va a estar muy pero muy cargado de data sobre el año nuevo chino (que empieza el 17 de febrero de 2026), para que puedas prepararte realizando todos los rituales y haciendo todos los ajustes de Feng Shui necesarios. ¡Si quieres, claro! A modo de anécdota, te cuento que el año pasado una amiga (que también recibe este boletín) hizo TODO lo que indiqué para el año de la serpiente y su transformación en el 2025 fue ESPECTACULAR. Claro que ella tiene a la Serpiente en un lugar muy prominente de su carta Bazi (carta astral china)… pero en fin, lo dicho ya en varios de los números anteriores: cuando se mueve la energía, ¡más vale hacerlo con muy buenas intenciones!

Para esta época de reuniones, celebraciones y cenas compartidas, te dejo con un capítulo muy especial de La casa mágica, de Scott Cunningham, ese librito sobre magia hogareña que veníamos leyendo juntas. ¿Te acuerdas? En esta oportunidad, y en lo sucesivo, estaré insertando comentarios míos en PEQUEÑOS PÁRRAFOS ESCRITOS EN LETRA MAYÚSCULA.

Espero que lo disfrutes.

 

¡Salud!

 

Ə

 

 

La Cocina Mágica: Estufa y Cucharón

Cocinar es un proceso mágico de transformación que utiliza los cuatro elementos. Tierra: el alimento mismo que brotó de nuestro planeta. Fuego: la fuente de calor, la llama, el sol, lo eléctrico. Agua: el líquido utilizado para preparar la comida. Y aire: el vapor que se eleva de nuestras cocciones a medida que se calientan. A través del uso consciente de los elementos, un cocinero puede preparar comidas no solo nutritivas, sino también cargadas de una poderosa magia.

¿RECUERDAS EL LIBRO (O LA PELI, O AMBAS) “COMO AGUA PARA CHOCOLATE? ES UN EJEMPLO MAGISTRAL DE CÓMO LA COCINA PUEDE SER UN EXQUISITO LABORATORIO ALQUÍMICO PARA MOVER Y GENERAR PENSAMIENTOS, EMOCIONES, ¡Y ACCIONES!, TANTO EN NOSOTRAS MISMAS COMO EN LOS DEMÁS.

En tiempos primitivos, a la hora de cocinar se empleaba el fuego. Los vegetales y, menos frecuentemente, la carne, se asaban en palos endurecidos por el calor. Los líquidos se calentaban dejando caer piedras calientes en ollas de cuero o madera. No había despensas.

Todos los alimentos podían obtenerse de los campos y bosques. Cuando aparecieron las primeras cocinas, estas rara vez estaban ociosas. Calderos burbujeantes de sopa colgaban sobre fogones con aroma a roble en enormes hogares de chimenea abierta. Las canastas rebosaban de frutas, vegetales y raíces cepilladas. Frascos de hierbas, flores, nueces, aceites, miel y vinagre llenaban los estantes, listos para satisfacer necesidades futuras. Y el aire estaba cargado con los deliciosos aromas de las comidas por venir.

Hoy, nuestros fuegos y hogares se han reducido a cajas de metal que se enchufan en la pared. En gran parte del mundo, el caldero ha sido suplantado por sartenes y ollas de cocción lenta, y el procesador de alimentos ha reemplazado en gran medida al mortero y al pilón.

Pero, aunque nuestras herramientas actuales sean más modernas, los misterios culinarios siguen vivos y vigentes, y la cocina sigue siendo el altar sobre el que se forjan los hechizos del cocinero. Cocinar es un acto de magia que transforma ingredientes simples en algo mucho mayor que la suma de sus partes.

En cierto sentido, el cocinero es pariente de ciertas diosas y dioses de cuyos calderos mágicos fluía comida en cantidades milagrosas. Aunque el arte de cocinar a menudo se considera una tarea desagradable, puede ser una aventura intrigante y completamente satisfactoria, imbuida de ritualismo y tradición antigua. Dado que comer es necesario para la vida, también lo es cocinar.

COMO EN TODO, LA DIFERENCIA LA HACE LA ACTITUD CON QUE ENCARAMOS LA TAREA DE COCINAR. LA SOLUCIÓN COMÚN DE HACERLO EN MAYORES CANTIDADES PARA RESERVAR EN EL FREEZER, POR EJEMPLO, PERO CON EL DEBIDO CUIDADO, PUEDE AYUDARNOS A GARANTIZAR LA CALIDAD DE LO QUE COMEMOS Y DAMOS DE COMER A NUESTRA FAMILIA.

Podemos pagar a alguien para que cocine por nosotros, o consumir nuestras comidas en restaurantes, pero al hacerlo estamos perdiendo la oportunidad de sintonizarnos realmente sintonizarnos con nuestros alimentos. Somos lo que comemos. ¿No es un pensamiento reconfortante que, gracias a la magia, la comida puede volverse más saludable y fácilmente utilizable por el cuerpo? Si vamos a cocinar para nosotros mismos, ¿no deberíamos proteger mágicamente la habitación en la que preparamos nuestras comidas?

Este capítulo no es una guía de rituales mágicos para cocinar, pero sí habla de la naturaleza mágica de la cocina, y de sus herramientas y procesos. Incluso si tu idea de cocinar consiste en meter elegantemente cenas congeladas al horno, la cocina sigue siendo un lugar de magia.

Hay muchos hechizos diseñados para proteger al cocinero o cocinera, a la cocina y a la comida preparada dentro de ella. Uno de los que más me gustan sugiere cultivar una planta de aloe vera en una ventana soleada de este espacio. Desde tiempos inmemoriales, esta planta ha sido utilizada para aliviar quemaduras y raspaduras, por lo que la cocina es un buen lugar para tenerla a la mano.

Para tratar una herida leve, corta suavemente un tallo maduro y carnoso, agradeciendo a la planta por su sacrificio, y exprime el gel del interior de la hoja sobre el área herida. El dolor desaparecerá como por arte de magia, y si el gel se aplica concienzudamente, la quemadura puede sanar casi de la noche a la mañana.

La planta de aloe también tiene propiedades mágicas. Si se cultiva en la cocina, protege al cocinero o cocinera contra accidentes vinculados a la preparación de alimentos que pueden ser muy desagradables. Cuando uses gel de aloe en la cocina, aplica un poco sobre los electrodomésticos principales, ventanas, puertas y herramientas para protegerlos también. Si no puedes cultivar la planta en la cocina, puedes ponerla en cualquier otro lugar de tu casa.

Otra protección popular para la cocina es una ristra de ajos, cebollas o pimientos, que pueden comprarse en tiendas gourmet y mercados de agricultores, y no solo son excelentes dispositivos protectores, sino que también son decorativas. Si cuelgas una de estas ristras en la cocina expresamente con propósitos protectores, asegúrate de que nunca se use para cocinar porque, dado que absorbe la negatividad del entorno, podría perjudicar a quienes la consuman.

Un bulbo de ajo colocado en el alféizar de la ventana de la cocina también es una excelente protección mágica, al igual que una cebolla. Los atrapasoles de cristal emplomado colgados en una ventana soleada de la cocina también son excelentes dispositivos protectores. Símbolos como pentagramas, cruces solares de brazos iguales y corazones pueden pintarse, tallarse, marcarse con tiza, o trazarse con dedos o aceites esenciales en botes, armarios, electrodomésticos, ollas, sartenes, e incluso platos.

Algunos hechizos de cocina están diseñados para prevenir el hambre en el hogar. Uno de ellos consiste en llenar un frasco pequeño con alfalfa y depositarlo en el armario de comida. Mientras permanezca allí, la familia nunca conocerá el hambre.

Otro hechizo nos dice que coloquemos pedazos de raíz de cálamo aromático, Acorus calamus, en algún lugar de la cocina. Tanto esto como la alfalfa protegen contra la pobreza. Y puedes fabricar una botella de bruja para, entre otras cosas, proteger tu comida de la contaminación.

LAS BOTELLAS DE BRUJA, AUNQUE NO SON UN ELEMENTO TRADICIONAL DEL FENG SHUI, PUEDEN SERVIR PARA ACLARAR Y CONCENTRAR INTENCIONES, LO QUE FAVORECE LOS PROCESOS DE MANIFESTACIÓN. INCLUYE LA PALABRA BOTELLA EN TU RESPUESTA SI QUIERES RECIBIR INFO SOBRE CÓMO HACER UNA.

 

Las herramientas de cocina también tienen naturalezas mágicas. En el pasado, todas las cocinas contaban con un mortero y un pilón, pues esta era la herramienta definitiva para moler y pulverizar. Hoy en día, esta ha sido reemplazada, en gran medida, por licuadoras, procesadores de alimentos y otras máquinas de moler. Sin embargo, el mortero y el pilón siguen estando cargados de simbolismo. El mortero, o base cóncava, representa el principio femenino de creación, mientras que el pilón simboliza el aspecto masculino. Juntos, generan movimiento, cambio, transformación, mutación y transmutación.

El mortero también se asemeja a un caldero, una herramienta sagrada y mágica. De hecho, el mortero y el pilón están tan impregnados de magia que un juego colocado en la cocina, incluso si nunca se usa realmente, protegerá la habitación. Son tan útiles, sin embargo, que parece un desperdicio no usarlos. El mortero es perfecto para moler especias, nueces y hierbas con propósitos culinarios y mágicos.

Mientas se cocina, es importante mantener la mente enfocada en pensamientos felices y saludables, ¡más aún si vas a usar el mortero! Si lo deseas, concéntrate en la bondad de la comida que estás preparando o en las virtudes mágicas de las especias y hierbas que se usarán como condimentos.

Dado que hay juegos de mortero y pilón de una gran variedad de materiales, muchos cocineros mágicos los coleccionan. Para un juego que planees usar, asegúrate de elegir uno bien sólido, que sea capaz de soportar golpes fuertes. Los morteros de vidrio y arcilla se rompen fácilmente. Si usas un mortero y pilón para preparar hierbas y nueces para cocinar, o en tus rituales mágicos, mantén juegos separados para que un mortero en el que se hayan molido acebo y muérdago no se use para triturar ajo, por ejemplo, u otros ingredientes de sabor y olor fuertes.

Hay otros tres utensilios de cocina, el tamiz, el cernidor y el colador, que tienen largas historias mágicas. Si los cuelgas o ubicas estratégicamente con propósitos protectores, mantendrán la cocina segura. Algunas fuentes antiguas dicen que para ahuyentar las pesadillas debes poner un cernidor junto a la cama mientras duermes.

Los moldes y ollas de cobre pueden colgarse en las paredes de la cocina para prestar sus ricos colores. Como el cobre está regido por Venus, el planeta del amor, estos moldes traen vibraciones de armonía y unión a la habitación.

 

 

Los salvamanteles se han usado en la cocina durante siglos. Las ollas calientes se colocan sobre dispositivos metálicos de tres patas que, en la antigüedad, a menudo se encontraban junto a los fuegos de cocción. Los salvamanteles de hierro fundido, que se están convirtiendo rápidamente en rarezas, son objetos dignos de colección, ya que están llenos de simbolismo y magia.

Los símbolos que más comúnmente aparecen en salvamanteles incluyen escobas, símbolos de domesticidad, limpieza y protección mágica, corazones, representando amor y protección, pájaros, creatividad y libertad, flores, pasión, y pentagramas, protección. El hecho de que los salvamanteles se asienten sobre tres patas los conecta íntimamente con la magia, ya que el tres no solo es uno de los números mágicos más importantes, también está dedicado a la luna y a la diosa en los misterios del Wicca.

La estufa, una herramienta de transformación ligada al elemento fuego, era y a veces aún hoy es considerada sagrada. Debe mantenerse limpia, por supuesto, ¡y esta puede ser la magia más difícil de practicar! En la antigua China se creía que la estufa debía estar orientada hacia el sureste para garantizar los mejores resultados. Y en cuanto a la estufa, como se creía que esta albergaba un dios, se desaconsejaba llorar, maldecir, cantar, besar, e incluso picar cebollas delante de ella, no fuera a ser que el dios se sintiera ofendido.

Hay muchos hechizos de cocina que puedes probar. Por ejemplo, si deseas perfeccionar tu ejecución de una receta, cópiala en tinta roja y colócala sobre una superficie plana en la cocina. Luego pon encima una vela roja en un candelero, enciéndela y deja que se consuma completamente antes de intentar hacer la receta. Mientras arde, visualízate cocinando el platillo exitosamente.

Si se te quema la comida, te cortas, dejas caer ollas y sartenes, o experimentas otros accidentes de este tipo en tu cocina, es posible que necesites hacer una limpieza. Consigue una tetera de cobre nueva y brillante, llénala con agua, preferiblemente agua embotellada de manantial o de lluvia, y añade algunas hojas de laurel, romero, cáscara de limón, fresca si es posible, y canela. Ten también una pequeña cantidad de sal. Coloca esto en la estufa, sin tapar, y enciende el fuego. Luego, coloca tazones o jarrones con flores frescas y coloridas por toda la cocina mientras el agua se calienta. Mientras su vapor aromático impregna el aire, esparce sal uniformemente sobre el piso y finalmente bárrela y deséchala fuera de tu hogar.

Enseguida, coloca una cebolla entera debajo del fregadero de la cocina para absorber negatividad, y recuerda reemplazarla cada mes si es necesario. Después de unos minutos, apaga el fuego de la tetera, permite que el líquido se enfríe, cuélalo a través de una gasa y rocía unas gotas sobre los electrodomésticos, en los armarios, en el fregadero, en el piso y donde más lo sientas necesario. Si lo deseas, añade un poco a tu agua de trapear y friega el piso hasta que brille. Vierte el resto del agua por el desagüe, y tu cocina debería estar fresca, limpia de energías negativas y lista para seguir haciendo su magia.

Una limpieza más simple consiste en atar dos trapos sucios juntos en el medio, colocarlos en una olla de agua con tres hojas de laurel, y hervir esto durante dos minutos. Cuando el agua se enfríe, recupera los trapos y hojas, y vierte el agua por el desagüe o afuera en tierra desnuda. Entierra los trapos anudados afuera con las hojas, y en poco tiempo tus problemas de cocina deberían desaparecer.

En la Edad Media, el temor de que la comida fuera sometida a maleficios y maldiciones era rampante. Por esta razón, cuando se la llevaba a la mesa, se cubría para mantenerla libre de hechizos.

La mayoría de la gente creía también que ninguna comida podía ser maldecida si había sido salada, probablemente debido a las cualidades mágicas y preservantes de la sal. De hecho, algunas fuentes antiguas nos instruyen a arrojar sal en la comida para anular cualquier maleficio. La sal era tan sagrada en tiempos antiguos que los romanos veneraban a Salacia, diosa de la sal, la prosperidad y la salud.

A los soldados romanos se les pagaba con sal, una práctica que se refleja aún hoy en nuestra palabra “salario”. La sal ha jugado papeles importantes en la magia y la religión desde la antigüedad como símbolo de pureza, vida, eternidad y riqueza.

Quizá por esto mismo se considera desafortunado quedarse completamente sin ella. Para evitar esto, compra una caja extra de sal y ponla en un estante alto en la cocina. Como nunca la usarás, nunca te quedarás sin sal.

Al cocinar cualquier tipo de comida, desde una sopa hasta un calabacín salteado, haz el signo del pentagrama en la sartén con un tenedor o cuchillo. Esto protege la sartén y la comida, asegurando su salubridad. Los caracteres chinos que denotan salud, riqueza y prosperidad también se trazan en las sartenes.

El producto final del trabajo en cocina termina en nuestros platos y, luego, en nuestro interior. Comer es un acto místico, una unión de fuerzas vitales que nos permiten continuar existiendo. En el hogar mágico, lo que comemos es casi tan importante como el modo en que se cocina.

Muchos magos hoy son vegetarianos estrictos, mientras que otros comen una amplia variedad de alimentos, incluyendo carnes. Para que un hogar mágico funcione apropiadamente, quienes residen en él deben comer apropiadamente. Una dieta que incluya frutas y vegetales frescos, productos de grano integral, azúcares y grasas limitados, más proteína adecuada pero no excesiva, parece ser la forma más saludable de comer hoy.

Aunque algunos afirman que una dieta vegetariana totalmente natural es esencial para poder practicar la magia, muchos creemos que no es así. En la mayoría de las culturas, la carne es una fuente de alimento secundaria después de los vegetales y granos. La elección está en manos de cada uno.

Cenar con otros crea un vínculo único. Este hecho es el fundamento de las comidas rituales como la comunión, tan comunes en la religión. Una vez que has comido con otra persona, has establecido un vínculo. Incluso si nunca vuelves a verla, has compartido ese ritual. La intención orante antes de las comidas debe ser la de alinearse con los alimentos que se consumirán, ya sea a través del reconocimiento de un ser supremo o de un canto simple dirigido hacia la comida. Esto también puede hacerse en silencio. Antes de comer, coloca tus manos a cada lado de la comida y envíale energía a través de la visualización. Recibe su energía de vuelta y luego disfruta.

La mesa del comedor es un espacio lleno de ritualismo. Debe colocarse siempre paralela a la pared para que las líneas de energía que corren a través de las bases del inmueble fluyan suavemente alrededor de ella. Dado la mesa del comedor, y todas las mesas, se asemeja mucho a un altar, sentarse en ella o colocar dinero o zapatos allí invitan a la mala suerte.

Al poner la mesa, coloca la sal primero y quítala de último después de despejar todo lo demás. La sal protegerá la comida y a los comensales. Mientras cenas con otros, pasa la sal con una sonrisa. Los platos de comida se pasan en sentido horario alrededor de la mesa para bendecirlos con vibraciones positivas y asegurar que sean saludables.

 

En tiempos antiguos, cuando el envenenamiento era cosa común, se hacían muchos rituales para prevenir tales calamidades. Si se sospechaba que la comida había sido envenenada, un comensal clavaba un cuchillo con mango de hueso de serpiente en la mesa del comedor. Se creía que, si el cuchillo temblaba, la comida estaba, en efecto, contaminada. También se clavaban palillos de marfil en alimentos sospechosos: si estos habían sido envenenados, los palillos se volverían negros.

Antes de ingerir alimentos líquidos como sopa o avena con una cuchara, revuelve el contenido del tazón de derecha a izquierda, en sentido horario, tres veces, luego retira la cuchara y disfruta.

También puedes girar tu vaso de bebida tres veces en sentido solar antes de beber para bendecir su contenido. Y, siempre que hagas un brindis, asegúrate de que las copas choquen. Si no, el brindis no será escuchado por las fuerzas superiores. Además, recuerda dejar siempre un bocado o dos en tu plato al final de cada comida, pues, según la tradición, quienes limpian sus platos del todo solo conocerán la pobreza.

La primera vez que uses un nuevo juego de cubiertos, pide un deseo. Visualiza el deseo cada vez que levantes un tenedor o cuchara, y puede que el deseo se haga realidad.

Y si eres como muchos hoy, que están tratando de reducir su ingesta de alimentos, silba en la mesa. Esto puede funcionar para matar el apetito, aunque algunos lo consideran de mala suerte.

 

Y HASTA AQUÍ, QUERIDAS, EL BOLETÍN DE DICIEMBRE Y TODOS LOS BOLETINES DE 2025. NOS VEMOS DEL OTRO LADO, ES DECIR, EN 2026, CUANDO ESPERO ELEVAR ESTE EJERCICIO MENSUAL DE ESCRITURA A UN SIGUIENTE NIVEL, NO NECESARIAMENTE CON ESCRITOS MÁS LARGOS, PERO SÍ CON CONTENIDOS MÁS RELEVANTES PARA USTEDES, GRACIAS A TODO EL FEEDBACK QUE ME VAN A DEJAR AHORA :D

 

Por favor, disfruten las fiestas y no olviden su original propósito de reavivar en cada uno esa chispa de tierno amor divino que representa el Niño Jesús en cada uno de nuestros corazones.

 

¡Salud!

 

Vero