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En sus marcas, listas...

¡Te regalo este Pixiu de la buena suerte para el nuevo año!

¡Gracias, gracias, gracias! Por haber elegido recibir este boletín cada mes, porque además de enterarte de muchas cosas útiles e interesantes que nos traen las llamadas metafísicas chinas, me vas a dar la oportunidad de escribir sobre un tema que me apasiona y compartirlo con personas inteligentes, curiosas y dispuestas a mejorar sus vidas… ¡como tú! Si eres de las que aún no me conocen o me conocen poco, te cuento que inicié este camino en 1997, cuando entré a estudiar Medicina Tradicional China en la Escuela Neijing de Caracas, Venezuela. Luego de hacer el ciclo básico de tres años, empecé a practicar la acupuntura y seguí empapándome de filosofía y cosmogonía chinas a través de seminarios, cursos, encuentros y retiros de la misma escuela en Venezuela, Perú, México y España, donde pasé varios meses en la famosa sede de Tian. Algunos años más tarde hice un posgrado en Medicina bioenergética y otro en Medicina tradicional china avanzada en Buenos Aires. Estuve a cargo de una consulta popular en Mérida, Venezuela, y de otra en Buenos Aires, donde también di clases. Hasta hace muy poco, tuve mi consultorio en el barrio de Belgrano, Buenos Aires, y ahora me encuentro instalada en el hermoso pueblo Capilla del Señor, en busca de una vida más conectada con la naturaleza. No fue sino hasta que surgió mi proyecto de mudarme a provincia y hacer mi propia casa de tierra que me interesé en aprender Feng Shui, el cual siempre busqué aplicar en mis diferentes casas mediante las técnicas rudimentarias que encontraba a mano, pero sin ningún conocimiento real del tema. Hice la formación profesional del Feng Shui Research Center de Canadá con la maestra chilena Lucía Boero y esto me llevó naturalmente a interesarme también en la Astrología China, que tiene aplicaciones muy concretas tanto en la medicina china como en el Feng Shui porque, te cuento, todos estos saberes están íntimamente relacionados y comparten los mismos principios fundamentales, a saber, la teoría del Yin y el Yang, los ciclos de generación, destrucción y control de los Cinco Elementos, y la noción fundamental de que todo lo que existe deriva del Soplo o Qi, diversificado en infinitas manifestaciones por medio de las variaciones de la vibración. El enfoque con que se contemplan y tratan los diferentes problemas o bloqueos en cada una de estas áreas también es, en principio, el mismo: es un enfoque predominantemente taoísta, que prioriza la integración del ser y nos invita a fluir con las olas del cambio constante de manera inteligente, sin violencia, observando y pisando despacio para no perturbar el orden natural de las cosas.

Dicho esto, hay que recordar siempre las famosas palabras del viejo Lao Tze:

El Tao que puede ser nombrado no es el verdadero Tao.

Es decir, todo lo que se pueda expresar con palabras sobre el Camino de las metafísicas chinas es, necesariamente, parcial, porque su esencia es tan pura y sus detalles tan vastos que ninguna expresión particular del lenguaje podría dar cuenta de su totalidad. Las más bellas perlas de la sabiduría, de la salud y de la prosperidad se encuentran, pues, en el silencio. Aunque esto no impide ni hace desaconsejable que compartamos nuestras experiencias y conocimientos, ¡ni mucho menos! Después de todo, para eso estamos aquí.

Que este boletín inicie ahora no es un hecho casual. El año nuevo chino está por comenzar con la primera luna nueva del año este 29 de enero, ¡y es bueno estar preparadas! Por cierto que los años nuevos chinos siempre empiezan con la misma luna nueva en Acuario, y ¿sabías que China tiene la luna, que simboliza – entre otras cosas – al pueblo, en Acuario? Quizá a algo de esto se deba también la genialidad de esta gente que con su acuciosa inteligencia no solo inventó la pólvora y el sismógrafo, sino también la brújula, la seda y el Su Song, un famoso reloj astronómico que reproduce el tiempo de los cielos. U otro reloj más reciente, que retrasa la hora un segundo cada mil años, para mantener el ritmo del universo. Un pueblo uraniano donde los haya, ¿no? Por aquello de que Urano, el planeta regente de Acuario, es el raro extraterrestre de los inventos, de las tecnologías, de las ideas innovadoras que revolucionan el mundo. Yo en lo personal, cuando contemplo la civilización china, su ancestral sabiduría y sus aportes tecnológicos y artísticos a la humanidad, no puedo menos que preguntarme: ¿Cuándo habrá descendido esta gente a la Tierra? Cuentos chinos y no chinos hay al respecto, pero eso lo dejo para alguna futura entrega. Por los momentos, a lo que vamos: nos toca despedir el año del Dragón y darle la bienvenida a la Serpiente de madera Yin, así que quiero acercarte algunas recomendaciones básicas para que empieces a aprovechar desde ya la energía que regirá a todo el zodíaco durante los próximos doce meses. Sea cual sea tu situación o el nivel en el que te encuentres con relación a tus metas o ideales de vida, estoy segura de que algo de esto te va a servir, así que… ¡vamos a ello!

Aprovecha estos días previos a la luna nueva (también llamada luna negra, porque es el día en que nuestro amado satélite no se ve) para desalojar de tus espacios todos los restos inútiles del año del Dragón. Es decir, sí, hay que hacer limpieza profunda y, sobre todo, limpieza consciente, también de nuestras mentes y hábitos, para que la Serpiente pueda deslizarse cómodamente a ocupar el sitio de regente que ahora le toca. Esto no es solo “un ciclo más”, es un cambio vibracional con el que debemos acompasarnos para que nuestro año sea próspero.

Cierto es que acabamos de vivir un fin y un comienzo de año en nuestro calendario gregoriano, y que muchas personas hicieron limpiezas, rituales, quemas, resoluciones, intenciones y demás. Si eres una de ellas y sientes que lo que hiciste te alcanza, ¡enhorabuena! Pero si crees que te falta un poco para alinearte mejor con las energías de cambio de ciclo del momento, ¡aquí tienes tu oportunidad! O, si tu onda es más celebratoria, el año nuevo chino podría ser una excusa perfecta para organizar una divertida cena en casa el martes 28. ¿Por qué no? A fin de cuentas, no tienes nada que perder, sino más bien ¡todo por ganar!

Ahora bien, siendo más específica, te sugiero que entre el 22 y el 24 de enero te des un rato para hacer un repaso de lo que fue el año pasado y analices lo aprendido. Reconoce lo que hiciste mal y entrégalo al universo, de ser posible mediante ofrendas y un pequeño ritual de fuego. Reconoce lo que hiciste bien y guárdalo en tu cofre de herramientas preciadas. En estos días, los chinos celebran el ritual de Tsao Chun, o dios de la cocina (más al respecto en estos días, por mis redes sociales). El 25 y 26 de enero son buenos días para comprar todo lo necesario para la cena de año nuevo del día 28. En esta deberán estar presentes los cinco colores (negro o marrón, verde, rojo, amarillo y blanco) y, tradicionalmente, se estila que haya al menos un plato de cada tipo de carne. No hay que tomarse esto demasiado literal. Si no comes carne, simplemente procura que haya abundancia, color y variedad. También se suele decorar la mesa con pirámides de mandarinas o naranjas, que para los chinos representan la prosperidad porque se parecen al oro.

Importante: A las 00:00 horas del 29 de enero, abre bien todas las puertas y ventanas de tu casa para que pueda entrar la nueva energía y todo lo caduco quede dispersado y disuelto. Puedes hacer un brindis, bailar, e incluso lanzar fuegos artificiales… pero procura no alargar demasiado la fiesta, porque el primer día del año conviene levantarse temprano y hasta vestirse con prendas nuevas. También hay que evitar enfadarse, llorar, insultar a alguien o prestar dinero. Pero más allá de eso, hay que procurar vivir ese primer día de manera impecable, es decir, con la mejor actitud y en sintonía con tus aspiraciones más nobles, creando desde el vamos las condiciones internas óptimas para el despliegue de una transformación maravillosa. Y sí, porque esta es una de las claves de la Serpiente: la transformación. Así como ella muda de piel para crecer, eliminar parásitos y regenerar la piel dañada, bajo su regencia en este 2025 todos tendremos la oportunidad - o la obligación - de descubrir un nuevo “yo” amplificado, más libre y mejor capacitado para hacer frente a esa vieja y querida incógnita llamada futuro. 

En un gesto que me parece de una ternura infinita, los chinos consideran el segundo día del Año Nuevo como “el cumpleaños de todos los perros”. En este día se suele dar alguna atención especial a las mascotas, seguramente como compensación por todo el estrés causado por las celebraciones del día anterior.

Se terminaron los fuegos artificiales, ¡por fin!

En realidad, el cambio de ciclo tiene, por decirlo de algún modo, dos facetas: una lunar y otra solar. El año nuevo que empieza este 29 de enero es el año según el calendario lunar. Y, como todo lo lunar, es un inicio variable, es decir que la fecha cambia según el año. Por ejemplo, el año lunar 2024 del Dragón empezó el 9 de febrero, y el año lunar 2026 del Caballo empezará el 17 de febrero de 2026. El año nuevo lunar es la fecha que habitualmente se celebra, la fecha en la que toda China y mitad de Asia dejan todo para reunirse con sus familias, honrar sus tradiciones y tirar la casa por la ventana. Después está el año nuevo solar, que es más estable y discreto. Este cae siempre el 3 ó el 4 de febrero. Este año será el 3. Por ende, especialmente para el Feng Shui, el año de la Serpiente de madera Yin se considerará establecido totalmente solo a partir del 3 de febrero.

El 4 de febrero es un día tradicionalmente dedicado a expulsar la pobreza limpiando la casa - ¡de nuevo! - y, sobre todo, sacando la basura. Este año, el 6 de febrero será el día propicio para formular deseos. Y finalmente, con la primera luna llena del año del 12 de febrero se celebrará el Festival de las lámparas, un evento que inunda las calles y casas de China con alegres faroles para hacer eco a la luz resplandeciente del primer plenilunio. Así termina este período de catorce días de celebratoria transición en el que se sale de la rutina y se conecta desde el corazón para sentir y corroborar que estamos todos juntos en este barco y que los ciclos se viven en colectivo o no se viven, porque solo juntos salimos adelante. Este es otro de los grandes mensajes de Acuario que el pueblo chino expresa con magnífica claridad. Por eso, aunque no sepamos cuándo descendió esta gente a la Tierra, al menos podemos tratar de adivinar cómo fue que lo hicieron, y yo digo que solo pueden haberlo hecho de una manera: ¡juntos!

La magia de las linternas

Y ahora sí, llegó la hora de despedirme por ahora, pero antes quiero desearte de todo corazón un ¡MARAVILLOSO AÑO DE LA SERPIENTE DE MADERA YIN!

Si quieres saber más de lo que todo ello significa, te recomiendo seguirme en redes, donde también estaré compartiendo tips prácticos sobre cómo alinear tu espacio con tus metas.

De nuevo, gracias por leerme, espero que te haya gustado y que te sientas libre de responder, comentar o preguntar lo que quieras, pues aquí estoy para escuchar y responderte lo que haga falta.

¡Hasta una próxima entrega, querida! ¡Nos vemos!

Vero