Lugares de poder

Seguimos en temporada de eclipses y mi vida se sigue revolucionando día a día a medida que me esfuerzo por salir de viejos patrones caducos y me aventuro a descubrir qué otras cosas soy capaz de crear. Fuerte conciencia/necesidad/voluntad de hacerlo en/con/para mi comunidad: el terreno, la calle, el barrio, el pueblo, la provincia que habito y pueblo con sueños, ideas y proyectos que se van materializando a un ritmo mitad elegido, mitad acatado, porque el tiempo también tiene sus sueños, ideas y proyectos… ¡incluso para mí!

Este boletín - o newsletter - es parte de un ecosistema que ambos (el tiempo y yo) proyectamos hacia el futuro con el entusiasmo de quien se sienta a ver una película por primera vez. En algún momento me dije que podría hacerlo bisemanal en vez de mensual. El tiempo me miró de arriba abajo arqueando las cejas y yo me quedé callada pensando que, aunque él no me acompañara, quizá podría lograrlo de todas formas. Pasaron los días y me fue imposible sentarme a escribir. El tiempo empezó a mandarme señales: ¡Sal de tu casa! ¡Mira los árboles, mira la niebla, las nubes, los perros y las mariposas! ¡Escucha la lluvia! Un poco de caso le hice, y entonces entendí que a nadie le importa si mi boletín llega cada dos semanas o cada cuatro, ni si este número sale con un par de días de retraso.

¡Estamos en temporada de eclipses!

Todos tenemos derecho a encarnar nuestra justa porción de caos.

Eclipse de hoy 29 de marzo de 2025, visto desde Groenlandia

Y ahora sí, vamos a lo nuestro.

En la alta antigüedad (situémonos, por ejemplo, unos cinco mil años antes de Cristo), las pequeñas comunidades agrícolas establecidas en el valle del Río Amarillo ya eran sensibles al movimiento de los astros y del Qi del entorno. Y, no sabemos si por perspicacia o por mero instinto primitivo, la observación de dicho movimiento les permitió identificar ritmos y patrones que señalaban la naturaleza cíclica de la vida y de todos sus procesos. Así, abuelas y chamanes adquirieron la capacidad de predecir eventos, y se dieron cuenta, por ejemplo, de lo interesante que resultaba alinear sus tumbas con ciertas constelaciones, o de cuán favorable podía ser el hecho de estar "respaldado" - nunca mejor dicho - por una gran formación montañosa.

La tradición oral hizo posible una paulatina evolución de este conocimiento, hasta que aquellos lejanos ancestros de Confucio, Bruce Lee y Yang Mi se aventuraron a explorar a fondo el territorio más allá de sus pequeñas aldeas y descubrieron - o recordaron - que las montañas estaban atravesadas por grandes corrientes de energía subterránea a las que ellos, fieles a su fijación milenaria con los dragones, dieron en llamar "venas de dragón". Con su nuevo interés en perseguir estas venas nació, por así decirlo, el primer gremio de "fengshuistas" de la historia, que aunque no eran fengshuistas porque el término Feng Shui no estaba inventado todavía, sí se dedicaban a buscar expresamente los mejores lugares para construir tumbas (y, más tarde, también asentamientos). El primer nombre que se dio a estas prácticas fue, en realidad, Inn Zhai, que significa “casas para muertos”. El Yang Zhai o “casas para vivos” fue un desarrollo ulterior que tardó miles de años en perfeccionarse.

En esta vieja tumba china se aplican los principios del Inn Zhai

Los textos clásicos se refieren a tales lugares como "hacedores de inmortales", "forjadores de reyes" o "asientos de sabiduría". Existe, de hecho, toda una clasificación de acuerdo a características específicas como el orden ascendente o descendente de las formaciones montañosas o la proximidad y forma de los cursos de agua, donde cada descripción se asocia a beneficios específicos que aportarían tales sitios a los dignos señores enterrados en ellos, ¡y a sus descendientes! Una tumba mal dispuesta podía ser causa de grandes desgracias para la familia del difunto, de modo que el oficio de perseguir venas de dragón durante largas excursiones de montaña pasó a ser un servicio muy bien pagado y, por supuesto, de élite.

En este punto, me parece atendible el hecho de que, para entonces, las aldeas matriarcales primitivas ya habían pasado a un modelo mucho más patriarcal. De ahí que todos los apelativos que hacen referencia a las grandes personalidades que emergerían de aquellos emplazamientos majestuosos sean apelativos masculinos e impliquen un ¿inevitable? componente de dominio mundano. Esta constatación, sin embargo, no nos impide imaginar lo que habría significado para una mujer de entonces ser empoderada hasta tal punto por el Tao y la Naturaleza en persona: en los mencionados lugares habrían nacido y crecido, pues, grandes magas cocineras, bordadoras de sutileza infinita, yerbateras de misterio impenetrable, alfareras cantarinas capaces de conmover incluso a los reyes más crueles, intrépidas cuentacuentos, madres de anchura inabarcable y quizá, por qué no, incluso alguna princesa de pie grande que, con su sola mirada, pudiera doblegar a ejércitos enteros de hombres sedientos de batalla.

Un lugar de poder es un lugar al que la fuerza vital del sistema - también llamada Sheng Qi, o energía positiva - llega fácilmente y se acumula, pudiendo ser aprovechada por los habitantes o usuarios del lugar para jugar, amar y trabajar exitosamente en el desarrollo de su potencial y valores.

Existen lugares de poder espiritual y lugares de poder humano (mediático, económico, político, etcétera). Los de poder espiritual son los más naturales y salvajes, mientras que aquellos que sirven predominantemente a los intereses del hombre suelen estar en grandes ciudades cosmopolitas, sofisticadas, llenas de líneas rectas, ángulos agudos y grandes contradicciones. Para cada tipo de emplazamiento - véase templo, edificio corporativo, vivienda - existe un tipo de territorio ideal, y la presencia o no de ciertas características específicas del paisaje suele ser un factor determinante, aunque con frecuencia inconsciente, en el éxito o fracaso del lugar en cuestión.

Grandes empresas como Nike, Coca-Cola y Microsoft usan el Feng Shui en sus oficinas para generar un buen flujo energético que apoye sus esfuerzos por dominar el mundo (lol), mientras que seres espirituales como Mahavatar Babaji y sus aliados buscan los rincones más inhóspitos del Himalaya para sostener la práctica de dominarse a sí mismos. Ahí donde un radiestesistaa diría "No, de ninguna manera te instales en este lugar", buscadores espirituales de todos los tiempos han dicho "Sí, justo aquí es donde quiero estar para sintonizar y dominar la energía más pura de la tierra y del cosmos". La reconocida maestra de Feng Shui Eva Wong advierte sobre este último tipo de lugares lo siguiente:

Nunca se debe jugar despreocupadamente

con los lugares de poder.

Entre los dos extremos de la multimillonaria empresa corporativa y la cueva primitiva del ermitaño se encuentran los locales comerciales, las escuelas, los museos, las estaciones de trenes, los cines… y las viviendas. En todos los casos, cuando se elige adecuadamente el lugar, la disposición de las formas físicas y el Qi del entorno pueden propiciar grandemente la función del inmueble. Por eso, si alguna vez tienes la oportunidad de elegir la ubicación exacta de tu próxima vivienda, taller, oficina, o lo que fuere, sería excelente que mantuvieras en mente los siguientes consejos:

1) Las viviendas y lugares de trabajo pequeños (como los negocios familiares) deberían tener atrás una gran "tortuga negra" protectora. En sitios naturales, esta puede ser una montaña redondeada y bonita con suficiente vegetación, ya que los terrenos erosionados no aportan buena energía. En las ciudades, la tortuga negra puede ser un edificio más alto que el de tu inmueble, aunque no tan alto como para "tragarse" completamente tu casa o edificio. A los lados debería haber sendos volúmenes (montañas, colinas o edificios) para formar con la tortuga negra unos brazos que te protejan como abrazándote por la espalda. Estos volúmenes laterales se conocen como "dragón verde" y "tigre blanco" - ya más adelante escribiré algo sobre ellos. Finalmente, hacia el frente es importante que puedas tener una vista abierta, preferiblemente suavizada por algunas colinas bajas en la distancia o, en el caso de que se esté en una ciudad, construcciones más bajas o incluso un jardín. A este último frente el Feng Shui lo llama "pájaro rojo".

2) Los locales comerciales deben ubicarse en lugares más expuestos para que sean visibles y pueda llegar gente de todos lados, y el ambiente circundante debe ser dinámico y vibrante. Elige una calle transitada pero amable, que no esté abarrotada de tráfico, un área por donde sea agradable pasear y donde haya facilidades de estacionamiento y comida. Si se tratara de un consultorio o de algún otro tipo de negocio más recatado, te convendría insistir con los cuatro animales nobles (la tortuga, el dragón, el tigre y el pájaro que mencioné arriba) y también cerciorarte de que no haya ruidos molestos frecuentes en la zona. Incluso un área en la que no haya ningún tipo de estructura vertical puede ser propicia para un local comercial si la energía agua (equiparable a las vías de circulación vehicular o peatonal) está bien aspectada.

3) En el caso de las instituciones, que suelen requerir inmuebles más grandes, es recomendable que no estén demasiado aislados de los demás volúmenes del entorno, pero que conserven un espacio suficientemente amplio entre el edificio como tal y la calle. En este sentido, un bello jardín es uno de los elementos más favorables que puede tener una escuela, hospital o incluso un ministerio. Recordemos que el objetivo principal del Feng Shui es crear armonía y que las estructuras grandes de cemento o concreto pueden resultar asfixiantes, sobre todo si no están bien mantenidas. Las plazoletas, rotondas, estatuas y fuentes de agua en las inmediaciones del edificio también pueden ser un gran plus. En este tipo de edificaciones, el principio de los cuatro animales nobles se utilizaría más bien en los diferentes espacios del interior, ya que exteriormente será difícil encontrar una tortuga negra lo suficientemente grande, o un dragón y un tigre perfectamente ubicados.

Biblioteca pública Beitou, en Taipei, Taiwan

Algunos consejos que valen para todo tipo de inmuebles son:

  • Evita establecerte cerca de lugares que emiten Sha Qi - o energía negativa - permanentemente: vertederos de basura, mataderos de animales, plantas de procesamiento químico que emitan gases o aguas tóxicas, prostíbulos y cementerios pueden ser algunos de ellos.

  • Jamás permitas que haya un contenedor grande de basura cerca de tu entrada, ni un gran árbol o poste delante de tu puerta. Lo primero traería energía negativa difícil de disipar, y lo segundo impediría la llegada adecuada del Qi nutritivo a su espacio.

  • No sitúes tu inmueble en un lugar totalmente expuesto a los vientos fuertes, ya que estos arrasan no solo con la vegetación, sino también con la buena energía que puedas cultivar y acumular por medio de tus acciones.

¡Y hasta aquí llegamos, mi estimada, por hoy! Espero que estas líneas te hayan sido útiles y que, si quieres, las compartas con todas las bellas personas que aprecias y creas que podrían entretenerse leyéndome. (Recuerda también que subo regularmente contenido a mis cuentas de Instagram y Tik-Tok:@habitar_buenosaires).

Te mando un abrazo y te deseo un feliz y continuado proceso de transformación en este primer cambio de estación del año, mientras que la fuerza del Yo Soy se va llenando de actividad y materia, y la fuerza del Nosotros se constituye en foco evolutivo para toda la humanidad.

¡Salud!

Vero