- HABITAR
- Posts
- Pequeños cambios que transforman
Pequeños cambios que transforman
Querido, querida, feliz inicio del mes del Caballo, ¡el máximo exponente del elemento Fuego en la cosmogonía china! 1 En este mes lunar (27 de mayo al 25 de junio), las llamitas que encendió la Serpiente del año con su llegada el enero pasado se van a intensificar aún más, lo cual fortalecerá nuestras ganas de transformarnos para crecer no solo en capacidad de ser y dar luz y amor, sino también de ocupar un lugar distinto en el escenario de la vida, quizá un lugar más visible, o más auténtico, o más próspero… ¡o todas las anteriores! Cada una sabrá en qué área de la vida y hacia dónde quiere encaminar el gran proceso de reestructuración tanto interno como externo que estamos viviendo.
El Caballo es un animal noble y brioso cuya felicidad natural consiste en correr libremente por un campo abierto, con las crines al viento, sin montura ni riendas. Domarlo no es fácil, pero una vez que se logra este animal se convierte en un servidor leal, orgulloso, valiente, aventurero y carismático. Sin duda, su alianza milenaria con el hombre ha sido una fuerza crucial en el desarrollo de nuestras civilizaciones. Al mismo tiempo, si bien todos los animales tienen la capacidad de empatizar con las emociones y pensamientos humanos, muchos reconocen en el caballo un carácter especialmente delicado, un hecho que se confirma en la equinoterapia.
En la astrología china, los signos Tigre, Caballo y Perro conforman la trilogía del Fuego: son aliados naturales. El Caballo también se lleva bien con la Serpiente y la Cabra. Si tienes alguno de estos signos en tu carta Bazi, es posible que este mes lunar te favorezca aumentando tu bienestar o impulsando tus iniciativas. Si, por el contrario, tienes en tu carta el signo de la Rata, su “choque” con el Caballo podría sacar algunos conflictos a la luz, hacerte sentir la urgencia del cambio e invitarte a atravesar con coraje una transición dolorosa, pero necesaria para tu evolución.

Sea como sea, todos podemos subirnos a la ola de Fuego creciente que nos trae el mes del Caballo para aprovechar sus bondades o sortear sus desafíos. Por eso, en esta entrega te propongo un ejercicio que te ayudará a conectar con la energía Fuego de tu casa o lugar de trabajo por medio, primero, de la atención consciente, y después, de pequeños ajustes que mejorarán el flujo general del Qi. Recuerda que el feng shui es un tipo de terapia: aquella que te aplicas a ti misma a través de esa segunda piel que es el espacio que habitas.
¡Vamos a ello!

En el Período 9 del feng shui (2024 - 2044), el fuego y la mujer somos protagonistas
Un precepto básico de la Medicina Tradicional China, y de todas las artes de la sanación, es que la eficacia de un tratamiento depende de cuán acertado sea el diagnóstico. Tanto en feng shui como en cardiología, odontología o cualquier otra disciplina del área de la salud, un error de observación al comienzo de ese encuentro sagrado entre consultante y terapeuta puede llevar el proceso por un camino equivocado y, por ende, empeorar las cosas en lugar de mejorarlas. Todas sabemos que esto ocurre con frecuencia en muchos ámbitos: ¡no por nada somos tan precavidas a la hora de decidir en manos de quién poner nuestra salud y la de los nuestros! Que alguien de nuestro círculo nos recomiende a un médico o terapeuta puede valer más que todos los diplomas y letreros del mundo.
Te cuento esto porque, para sintonizarnos positivamente con ese Fuego que viene in crescendo, es importante observar cómo están las cosas de entrada. Ten en cuenta que se trata de un elemento de manejo delicado debido a su gran poder destructor. Cuando un fengshuista indica curas con Fuego, siempre lo hace con cierta precaución: un objeto de color rojo en este cuadrante, una luz cálida, unas flores vibrantes, o a lo sumo una pared de color fucsia o naranja intenso, ¡no mucho más! El fuego físico, o plasmático, quema la materia; el fuego inmaterial, que es el máximo de energía Yang, cuando está en exceso puede quemar la mente, nublar el entendimiento y acabar con la armonía de nuestras relaciones.
En la economía energética del ser humano, el Fuego se encuentra presente en cuatro vectores: primero y principal, en el corazón y sus vasos, y “secundariamente”, digamos (para simplificar mucho las cosas), en el intestino delgado, pericardio y triple recalentador. Al mismo tiempo, en el feng shui tradicional, ¡el corazón de la casa es la cocina! Ahora que acabas de leerlo, apuesto a que te parece completamente obvio. ¡Claro! Cocina y corazón son indisociables porque, como tú misma habrás podido comprobar, aunque no hagamos nada para fomentarlo, muchas de las interacciones más significativas de la familia, los encuentros, las confidencias, los pactos, las rutinas e incluso las discusiones importantes del hogar tienden a gravitar hacia ese espacio. Su función es absolutamente vital y su trabajo, ¡grande en verdad!
Una cocina ideal es un lugar que desborda alegría y un cierto orden que le otorga el ritmo de su actividad. Y no me refiero a la alegría superficial de las risas escandalosas y las conversaciones subidas de tono – que también pueden tener su momento – sino a una alegría más interna, serena y longeva, esa que te hace sonreír en silencio mientras tomas el café de la mañana, que te mantiene alerta y llena de energía y asombro para avanzar en tus proyectos, o esa que te invita a quedarte largas horas conversando con una amiga sin que importe si la sala es más cómoda o si al día siguiente hay que levantarse temprano. Ese tipo de alegría que es alimento seguro para el órgano corazón, también es alimento seguro para el corazón de tu casa.

En muchas culturas antiguas, la mujer se consideraba como la guardiana del fuego
Revisa, pues, tu cocina para asegurarte de que no haya nada en ella que te deprima. A continuación, busca en tu memoria interna algunos momentos felices y memorables y trata de traerlos a tu cocina por medio de imágenes, objetos, sonidos, texturas, olores, colores o formas. Pueden ser fotografías, dibujos, elementos naturales, una pintura, un jarrón, o incluso algo no directamente relacionado con los alimentos, siempre y cuando su carácter sea vivo, luminoso y chispeante. Si te inspira alegría y satisfacción, harás muy bien en ponerlo en el corazón de tu hogar para nutrirlo. Verás que la vibra mejora casi instantáneamente, pues ¡la energía del Fuego es muy rápida!
Con esta sutil pero efectiva actualización de tu cocina, habrás armonizado el Fuego reconociendo su protagonismo en el lugar que le corresponde y nutriendo el aspecto positivo de su carácter. Pero la cosa no termina ahí, porque, más allá de la asociación natural entre el Fuego y la cocina, existe el llamado mapa energético del feng shui, que es específico para cada inmueble y nos dice exactamente dónde se encuentran las “estrellas” fuego de agua, fuego de montaña y fuego de tiempo que, sí o sí, están presentes en todas las casas. Dicho mapa se calcula utilizando una fórmula que va en función de las coordenadas espaciotemporales del lugar. Trazar, interpretar y comunicar dicho mapa es uno de los servicios más importantes que ofrecemos quienes nos dedicamos al feng shui.

Ahora bien, sin un cálculo específico del mapa energético de tu casa, ¿cómo seguimos? Pues, primero, entendiendo que lo que te propongo aquí no es una “magia exacta”, sino más bien una práctica intuitiva que, además de poder ser entretenida e interesante, seguramente abrirá tu percepción del lugar que habitas y te servirá para hacer ajustes futuros.
Comienza por observar detalladamente la iluminación. ¿Por dónde y en qué medida entra la luz natural, y a qué horas? ¿En qué estado se encuentran tus vidrios, cortinas y persianas? ¿Sientes que son las adecuadas? ¿Alguna necesita lavado o mantenimiento? ¿Y qué hay de las lámparas? ¿Funcionan todas adecuadamente? ¿Hay alguna que te desagrade por su forma, color, tamaño o ubicación? En términos generales, lo que debes buscar es una sensación de “equilibrio lumínico”, y asegurarte de que los espacios Yang como, de nuevo, la cocina o el living estén bien iluminados. Los espacios más Yin como los dormitorios, pueden contar con una luz fuerte para cuando se necesite, pero siempre debería existir la opción de tener una más tenue, adecuada para la reparación y el descanso. ¿Te falta una lamparita en la mesa de luz? ¡Este es el momento de salir a buscarla!
Jugar con la luz es un arte al que todas tenemos acceso. No esperes a que un gran pintor, cineasta o fotógrafo te revele su magia, el modo en que cambia a lo largo del día y cómo influye en tu percepción y estados de ánimo. Empieza a experimentar con ella por tu cuenta y aprende que luz y sombra construyen ambientes tanto como lo hacen las paredes sólidas, las pinturas y los muebles.
Las formas triangulares (con el ápice hacia arriba) y los objetos puntiagudos también son Fuego. Recorre cada ambiente con atención para identificar si los tienes y dónde, si estás conforme con su función y/o apariencia, y trata de reconocer cómo te hacen sentir. Si convives con otras personas que también tienen potestad sobre lo que va o no en tus espacios, sé sincera contigo misma sobre lo que te hace sentir bien y lo que no. Si quieres ganar en objetividad, quizá podrías quitar esa pequeña escultura puntiaguda que te disgusta por un tiempo – un día, una semana – y ver si notas algún cambio no solo en la energía de esa área, sino también en la convivencia.
Otro caso posible es que un área muy pequeña de tu casa, como un desván o depósito, te resulte fría, oscura, y quieras darle un poco de luminosidad. Además de agregar una buena iluminación, aplicar formas triangulares en tonos claros a las paredes, siempre por encima del nivel del ombligo de la persona más alta de la casa, es una excelente manera de hacerlo sin ocupar espacio.
Si al entrar a tu casa te invade una sensación de reconfortante calidez y vitalidad, significa que tienes un Fuego sano y armónico. Si, por el contrario, sientes que hay algo ahí dentro que te abruma, definitivamente hay trabajo por hacer. Otra sensación común es que el ambiente es demasiado frío, o demasiado neutro… ¡la energía se expresa a través de infinitos matices! A modo de referencia, algunas de las cualidades energéticas básicas, “de libro”, que describe la tradición china son: caliente, seco, húmedo, frío, tenso, amplio, contraído y flotante. Cada una de estas puede estar presente en diferentes grados de intensidad y todas pueden combinarse.
Algunas señales de que hay un exceso de Fuego son los espacios demasiado brillantes o ruidosos, la predominancia excesiva de colores cálidos intensos, una sensación constante de agitación o ansiedad y una temperatura demasiado elevada. Si en tales condiciones los habitantes del lugar se sienten desmotivados y aburridos, probablemente sea porque el exceso de Fuego produjo el efecto contrario. Como dice el Tratado de medicina interna del Emperador Amarillo Huan Di, o Neijing: “La exaltación excesiva de un reino termina siempre por deprimirlo”. En este sentido, es importante resaltar que, desde el punto de vista del feng shui, cuando hay un exceso de Fuego, lo mejor que podemos hacer es agregar Tierra (no Agua). Así, a medida que observas, experimentas y te familiarizas con el elemento Fuego en tu espacio, mantén siempre bajo la manga una buena dosis de Tierra, ¡no vaya a ser que las llamas se te vayan de las manos y después no tengas herramientas para detenerlas! En mis últimos reels de IG y en entregas futuras de este boletín te hablaré más de la Tierra y de cómo modularla.
Si sientes la necesidad de que algo en tu vida cambie en serio y quieres incentivar ese cambio por medio de estas intervenciones, pon especial énfasis no solo en la cocina, sino también en la entrada y el dormitorio principal de la casa. Si es un lugar de trabajo, en lugar del dormitorio principal piensa en el lugar que ocupa el o la jefa de la empresa. Estas áreas son centros neurálgicos clave que absorben e irradian energía hacia todo el entorno, así que actuar en ellas será siempre más efectivo que hacerlo en cualquier otra parte.
Y con esto, mi estimada lectora, lector, te dejo hasta la próxima entrega, no sin antes animarte a que te pongas en acción cuanto antes, que lo hagas para cuando finalice el mes del Caballo, o al menos para cuando comience el año del Caballo de Fuego en febrero de 2026 que, te advierto, se viene SUPERCARGADO de este elemento.
¡Feliz luna nueva, felices lluvias y feliz semana!
Cariños,
Vero
1 En este y todos mis artículos subsiguientes escribiré Agua, Madera, Fuego, Tierra y Metal con mayúsculas para diferenciarlos de los meros elementos físicos, ya que en la cosmogonía china se trata de verdaderos reinos mutantes que abarcan un sinfín de cualidades no solo físicas, sino también psíquicas y espirituales.